Expertos en cableado estructurado en Madrid

REDES DE DATOS · COMUNIDAD DE MADRID

El cableado estructurado es la red física de un edificio: el conjunto de cables, rosetas, paneles y armarios que conecta cada puesto de trabajo con la electrónica de red.

Se llama estructurado porque sigue una norma que define cómo se organiza, se identifica y se documenta, en lugar de ir tirando cables según hace falta.

DEL ARMARIO A CADA EQUIPO

De qué se compone una instalación

Una instalación de cableado estructurado se organiza en tres partes: cableado horizontal, armario de comunicaciones y tomas de usuario.

La regla práctica es dos por puesto de trabajo, aunque solo se vaya a usar una. La segunda cubre la impresora, el teléfono IP o el segundo equipo, y sobre todo evita la situación más cara de todas: necesitar una toma nueva cuando ya está el falso techo cerrado.

En zonas comunes se prevén tomas adicionales para los puntos de acceso WiFi, las cámaras y la megafonía sobre red, que se alimentan por el propio cable mediante PoE y no necesitan enchufe cerca.

Es la parte que más se nota una vez terminada la obra, y se resuelve con dos criterios: que el cableado no interfiera en la operativa del espacio y que reduzca al mínimo el impacto estético.

Según cómo esté distribuido el espacio, la acometida a cada puesto se hace con columnas de techo a suelo, con pasacables de techo a mesa, de suelo a mesa o desde la pared. Ya en el puesto, el cable se remata con el conector y la caja que mejor se adapten al mobiliario.

Los recorridos se resuelven con canaleta vista, tubo empotrado, falso techo o suelo técnico, según lo que permita el inmueble. En una oficina en funcionamiento suele primar lo que menos obra genera; en obra nueva, lo que mejor queda a la vista.

En muchos casos sí. Se revisa la categoría, el estado y el recorrido, y si cumple se aprovecha. Cuando se ha quedado corto, es habitual sustituir solo los tramos necesarios en lugar de rehacerlo todo.

Según cómo esté distribuido el espacio, la acometida a cada puesto se hace con columnas de techo a suelo, con pasacables de techo a mesa, de suelo a mesa o desde la pared. Ya en el puesto, el cable se remata con el conector y la caja que mejor se adapten al mobiliario.

Los recorridos se resuelven con canaleta vista, tubo empotrado, falso techo o suelo técnico, según lo que permita el inmueble. En una oficina en funcionamiento suele primar lo que menos obra genera; en obra nueva, lo que mejor queda a la vista.

01 cableado horizontal

Cableado horizontal

El cableado horizontal lleva un cable desde el armario hasta cada toma de usuario. Se distribuye por canaletas, bandejas o falsos techos, con recorridos ordenados y protegidos que facilitan el mantenimiento de la red.

02 armario comunicaciones

Armario de comunicaciones

El armario o rack concentra los paneles de parcheo, la electrónica de red y, cuando procede, el sistema de alimentación ininterrumpida. Tenerlo ordenado facilita las revisiones y permite hacer cambios sin perderse entre los cables.

03 toma red

Tomas de usuario

Las tomas de usuario, también llamadas rosetas, son el punto donde se conecta cada equipo. Se colocan donde hacen falta para que ordenadores, teléfonos o impresoras tengan una conexión a mano, sin cables cruzando por cualquier sitio.

Etiquetado y documentación de cableado estructurado

Etiquetado y documentación

A eso se añade el etiquetado, que es lo que convierte un montón de cables en una instalación mantenible: cada toma identificada, cada panel numerado y un esquema que permite localizar cualquier enlace sin abrir nada.

VELOCIDAD, DISTANCIA Y PREVISIÓN

Categorías de cable en un cableado estructurado

La categoría marca hasta dónde llega el cable en velocidad y frecuencia. En la práctica, hoy se instalan dos:

INSTALACIONES HABITUALES

Cat 6

En instalaciones nuevas se trabaja con categoría 6 y 6A. La categoría 6 soporta 1 Gbps hasta 100 metros y puede alcanzar 10 Gbps en recorridos más cortos, dependiendo de las condiciones de la instalación.

REDES DE MAYORES PRESTACIONES

Cat 6A

Para garantizar 10 Gbps hasta 100 metros se utiliza Cat 6A.

Categoría 6A. Mantiene los 10 Gbps en los 100 metros completos y tolera mejor las interferencias. Es lo que se instala cuando hay que dejar la red preparada para años, cuando alimenta puntos de acceso WiFi de última generación o cuando el recorrido pasa cerca de instalaciones eléctricas.

Las categorías superiores rara vez compensan en una instalación convencional. La comparación completa entre categorías, de la 5e a la 8, está en el artículo sobre cómo elegir el cable Ethernet.

UNA FUNCIÓN PARA CADA CABLE

Qué cable se usa en cada caso

En una instalación de datos conviven tres tipos de cable, y cada uno cubre una función distinta. La elección entre cable sin apantallar y apantallado depende del entorno: en una oficina normal basta el primero, mientras que en una nave con maquinaria o en recorridos junto a instalaciones eléctricas compensa el apantallado. Las variantes UTP, STP y FTP y sus conectores se detallan en el artículo sobre tipos de conectores Ethernet.

Par trenzado

El par trenzado —en sus variantes UTP y STP, esta última apantallada— es el que llega a cada puesto de trabajo y el que se usa en la práctica totalidad del cableado horizontal.

Fibra óptica

La fibra óptica se emplea en los tramos largos o entre plantas, donde el cobre se queda corto en distancia.

Coaxial

Y el coaxial queda hoy reducido a instalaciones de televisión y a sistemas antiguos que siguen en servicio.

UNA RED ORDENADA POR NIVELES

Cómo se organiza el cableado en el edificio

En la misma planta

El cableado horizontal es el que va desde el armario hasta cada toma de usuario, en la misma planta.

Entre plantas o edificios

El vertical, también llamado troncal, une los armarios entre plantas o entre edificios.

El punto de concentración

Y en instalaciones de cierto tamaño se centraliza todo en un cuarto de comunicaciones, que concentra la electrónica y desde el que sale el resto de la instalación.

ANTES DE DECIDIR

Preguntas frecuentes sobre cableado estructurado

Cat 6 es suficiente para la mayoría de instalaciones de cableado estructurado en oficinas, locales y viviendas. Cat 6A permite trabajar a 10 Gbps hasta 100 metros y ofrece una mayor protección frente a interferencias, por lo que es una opción habitual en redes de altas prestaciones o instalaciones preparadas para crecer. Cat 7 incorpora un mayor nivel de apantallamiento y está pensado para entornos con requisitos técnicos más exigentes, aunque no siempre aporta una ventaja real frente a Cat 6A en una instalación convencional. La elección depende de la velocidad necesaria, las distancias, el entorno y las necesidades futuras de la red.

El cableado estructurado se diseña conforme a estándares como ISO/IEC 11801 y UNE-EN 50173. También existe la familia de normas ANSI/TIA-568, ampliamente utilizada como referencia internacional. Estas normas establecen los parámetros que debe cumplir cada enlace, como atenuación, diafonía, retardo y longitud máxima. Cumplir la norma no es un trámite: es lo que permite comprobar objetivamente que la red rinde lo que debe. Una instalación que no se ajusta a ella puede dar internet igualmente y, aun así, no alcanzar la velocidad para la que se pagó, con cortes intermitentes difíciles de diagnosticar años después. Por eso al terminar se certifica: se mide enlace por enlace con un equipo certificador y se entrega el informe con el resultado de cada toma. Esa medición es la diferencia entre suponer que la red funciona y saberlo.

No siempre es necesario. Un cableado de categoría 5e en buen estado sigue dando 1 Gbps y puede aprovecharse. Conviene revisarlo cuando la red se ha ido ampliando sin criterio y nadie sabe ya qué cable va a dónde, cuando aparecen cortes que no se explican, o cuando se va a instalar WiFi profesional o cámaras IP y el cableado actual no llega a las ubicaciones que hacen falta.

En obra nueva o reforma, la decisión es más simple: es el único momento en el que pasar cable no cuesta prácticamente nada, porque las canalizaciones están abiertas.

Dos, aunque solo se vaya a usar una. La segunda cubre impresora, teléfono IP o un segundo equipo, y evita tener que abrir canalizaciones más adelante.

No siempre es obligatorio, pero es lo que deja constancia por escrito de que cada enlace cumple la norma. Sin certificación, un fallo intermitente obliga a diagnosticar a ciegas.